¿Para que sirven los cuentos infantiles? No se trata solo de entretener a tu hijo, sino que le ayudas a desarrollar capacidades que le vendrán muy bien cuando sea mayor.
¿Para que sirven los cuentos infantiles? No se trata solo de entretener a tu hijo, sino que le ayudas a desarrollar capacidades que le vendrán muy bien cuando sea mayor.
Ha llegado el momento de utilizar tu imaginación y crear mágicas historias para el disfrute de tu niño. Te ofrecemos algunas sugerencias:
¡Pobre patito, todos abusan de él porque es feo! ¿Qué ocurrirá en este cuento popular?
Caperucita Roja, uno de los cuentos populares clásico entre los clásicos.
La madrastra preguntaba a su espejo mágico y éste respondía: – Tú eres, oh reina, la más hermosa de todas las mujeres. Y fueron pasando los años. Un día la reina preguntó como siempre a su espejo mágico: – ¿Quién es la más bella? Pero esta vez el espejo contestó: – La más bella es [...]
Los cuentos populares, a pesar de que pasen los años, siguen fascinando a los niños.
¿Quién no soñaba de niña por ser como el personaje de este cuento Disney?
A pesar de ello, esta hada maligna se presentó igualmente al castillo y, al pasar por delante de la cuna de la pequeña, dijo despechada: “¡A los dieciséis años te pincharás con un huso y morirás!” Un hada buena que había cerca, al oír el maleficio, pronunció un encantamiento a fin de mitigar la terrible condena: al pincharse en vez de morir, la muchacha permanecería dormida durante cien años y solo el beso de un joven príncipe la despertaría de su profundo sueño. Pasaron los años y la princesita se convirtió en la muchacha más hermosa del reino.
Érase una vez una familia de leñadores, el padre, la madre y sus siete hijos. De estos niños el más pequeño era más o menos del tamaño de un dedo pulgar, y por eso le llamaban Pulgarcito. Pero aunque era tan pequeñín de tamaño, era enormemente listo y valiente. Los leñadores vivían cerca de un bosque, pero a fuerza de ir cortando árboles y árboles, cada vez había menos leña, por lo que un día le dijo el leñador a su mujer.
Hace mucho tiempo, un carpintero llamado Gepeto, como se sentía muy solo, cogió de su taller un trozo de madera y construyó un muñeco llamado Pinocho.
Un molinero dejó, como única herencia a sus tres hijos, su molino, su burro y su gato. El reparto fue bien simple: no se necesitó llamar ni al abogado ni al notario. Habrían consumido todo el pobre patrimonio.
Allá a lo lejos, en una choza próxima al bosque vivía un leñador con su esposa y sus dos hijos: Hansel y Gretel. El hombre era muy pobre. Tanto, que aún en las épocas en que ganaba más dinero apenas si alcanzaba para comer. Pero un buen día no les quedó ni una moneda para comprar comida ni un poquito de harina para hacer pan.
Erase una vez una viuda que vivía con su hijo, Aladino. Un día, un misterioso extranjero ofreció al muchacho una moneda de plata a cambio de un pequeño favor y como eran muy pobres aceptó.
Peter Pan es otro de los cuentos infantiles clásicos que Disney adaptó en una película inolvidable.
Nos encantan los cuentos infantiles clásicos, por ello, hoy hablamos de El Flautista de Hamelin.