A partir de los 6 meses de edad es muy probable que tu hijo se pueda sentar solo, apoyando sus manos hacia delante o a un costado. Tratan de imitar las expresiones faciales y los perturban las personas que no conoce. Sus cambios le llevan a llorar mucho cuando no consigue lo que quiere.


Los potitos son una buena alternativa a las papillas para alimentar a tu bebé si no dispones de mucho tiempo o te encuentras fuera de casa. Tienen la ventaja de estar ya listos para tomar y además los puedes encontrar de sabores y alimentos muy variados.


En la estimulación a los 6 meses del bebé, este puede voltearse hacia atrás, se sienta con ayuda, dirige las manos con la vista, alcanza rápidamente y sin titubeos cualquier cosa que ve, tiene cambios abruptos de temperamentos y de diferentes emociones, puede tornarse molesto ante extraños.


Aunque la lactancia materna está recomendada como forma de alimentación del bebé exclusiva hasta que el niño tiene seis meses como mínimo y complementaria hasta que éste tiene un año o más, lo cierto es que pocos niños se benefician de la leche de su madre hasta esa edad.


El balbuceo o primer intento de comunicación que apareció alrededor de los tres meses de edad, se extiende hasta el octavo o noveno mes, progresando en el quinto y sexto mes hacia aquello que se denomina “imitación de sonidos”.